quantum, La comunión y el desgarro no pueden existir separados, están en lucha dialéctica hegeliana: uno existe por antítesis del otro. O tal vez no, quizás la comunión sea lo contrario de la indiferencia, y el desgarro una comunión de seres perdidos. No sé, no puedo pensar con claridad, ni siquiera penar, después del chute de venlafaxina. Gracias por tus deseos.
Asì como lo vivido se condensa en dolor naturalmente. Hay algo de satisfacciòn en el dolor, en la queja, afortunadamente poseemos un rico lenguaje para expresarlo, darle salida y buscar consuelo. Yo escuchè tu voz, Carz, aùn la escucho. Un fuerte abrazo, y mis besos.
tus deseos me sirven porque provienen del dolor aligerado en poesía, o si prefieres, de las lágrimas engrosadas en tinta. Vicario refugio, pero no del todo estéril si, a través de la empatía, lo haces un poco tuyo. Y es bienvenido el chute de buenas vibraciones: hoy me son muy balsámicas. Gracias de nuevo.
No cualquier dolor puede albergar un rescoldo de satisfacción, el que sé que sentimos nosotros sí, porque proviene de una comunión sin simulacros, asumida libremente y sin engaños.
Recuerda "cuanto mayor sea el dolor de hoy, mayor fue la dicha que representó"
Una cadena de malentendidos no debiera ser lastre suficiente, y el dolor que causa el que lo sea, no tiene, en mi sentir, ningún poso de belleza.
Una declaración heha poema, Carz, eucaristía y desgarro juntos.
ResponderEliminarQue el amor te cuide, que tanto le cuidas tú a él...
quantum,
ResponderEliminarLa comunión y el desgarro no pueden existir separados, están en lucha dialéctica hegeliana: uno existe por antítesis del otro. O tal vez no, quizás la comunión sea lo contrario de la indiferencia, y el desgarro una comunión de seres perdidos.
No sé, no puedo pensar con claridad, ni siquiera penar, después del chute de venlafaxina.
Gracias por tus deseos.
El desgarro como una comunión de seres perdidos: hermoso, Carz.
ResponderEliminarOjalá mis deseos te sirvan.
Ahí te mando un chute de buenas vibraciones.
Asì como lo vivido se condensa en dolor naturalmente.
ResponderEliminarHay algo de satisfacciòn en el dolor, en la queja, afortunadamente poseemos un rico lenguaje para expresarlo, darle salida y buscar consuelo.
Yo escuchè tu voz, Carz, aùn la escucho.
Un fuerte abrazo, y mis besos.
gracias quantum,
ResponderEliminartus deseos me sirven porque provienen del dolor aligerado en poesía, o si prefieres, de las lágrimas engrosadas en tinta. Vicario refugio, pero no del todo estéril si, a través de la empatía, lo haces un poco tuyo.
Y es bienvenido el chute de buenas vibraciones: hoy me son muy balsámicas.
Gracias de nuevo.
Querida uma,
ResponderEliminarNo cualquier dolor puede albergar un rescoldo de satisfacción, el que sé que sentimos nosotros sí, porque proviene de una comunión sin simulacros, asumida libremente y sin engaños.
Recuerda "cuanto mayor sea el dolor de hoy, mayor fue la dicha que representó"
Una cadena de malentendidos no debiera ser lastre suficiente, y el dolor que causa el que lo sea, no tiene, en mi sentir, ningún poso de belleza.
Te llevo en mí. No lo olvides