Los terrores nocturnos infantiles, los fantasmas que habitan en mis huesos y todos los naufragios, son las fibras que aúnan mis tendones, son el pulso que late entre mis manos.
Preciosa foto de preciosa persona. Pero casi como si uno se quedara con las ganas de que la fortaleza de los tendones y el pulso de las manos fueran algo más que terrores, fantasmas, naufragios... Quizás amores, deseos, placenteras nostalgias.
En todo caso, un hermoso poema para Arya y para los que te leemos.
Convengo con Ybris, una bella foto y una bella mujer. Y siendo así...por que sólo atisbo oscuridad? Hay quienes sólo ven la parte oscura y quienes sólo la muestran, aún con tapujos... Olimpia.
Preciosa foto de preciosa persona.
ResponderEliminarPero casi como si uno se quedara con las ganas de que la fortaleza de los tendones y el pulso de las manos fueran algo más que terrores, fantasmas, naufragios...
Quizás amores, deseos, placenteras nostalgias.
En todo caso, un hermoso poema para Arya y para los que te leemos.
Un abrazo.
Convengo con Ybris, una bella foto y una bella mujer.
ResponderEliminarY siendo así...por que sólo atisbo oscuridad?
Hay quienes sólo ven la parte oscura y quienes sólo la muestran, aún con tapujos...
Olimpia.
Ybris,
ResponderEliminarGracias por la parte que me toca (la de haber hecho la foto).
Lo que escribo es lo que me sugirió un post de Arya. Es una impronta recibida en un estado de ánimo algo lúgubre, pero siempre esperanzado.
Gracias por tus palabras.
Un abrazo
Olimpia,
ResponderEliminarQuizás sólo hayas visto de mí mi parte oscura, que es la que me impulsa a escribir.
La claridad me agota en ella misma.
Carz, oscurecido cuando escribe.