Levedad

Certera es
mi negra impostura
-o será o es, o tan sólo un acaso-
en un sin sentir
sintiendo hasta el fondo.

Llano
-ya no-
plasmado en la sombra
de ser feliz
porque te hallas entera.

Ni sombra, ni luz,
ni la gris medianía
que me impongo a veces
y a veces se impone
plasmada en la piel
-palmada en el hombro-
que persiste insomne
en su tiranía.

Aquí está la música
el grito y el sueño
de sentirte sin mí
sin sombras aciagas.

Impostadas las voces
en el vasto ocaso
del que
- desde siempre-
supimos su acecho.

No mereció tanto sueño
un amor tan liviano.


PS.- Hoy jugué tres veces al azar y me regalaron tres caricias.
Es infantil pensar así, pero no me importa:
no quiero dejar pasar esta fuerza que no necesito pero que me embriaga.
Esta vida promete. Y hasta empiezo a sentirlo.

Comentarios

  1. Una vida que promete no se puede dejar pasar, ni unas caricas tampoco ni mucho menos si se siente.

    Besos.

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  2. Toma una más y ya van cuatro. Ya sé que no la necesitas, pero es suave.

    Tu poema me ha sonado juguetón tan-tón.

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  3. No hacemos mas que seguir pidiendo que nos soben el lomo. Saludos craz

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  4. El calorcito no es un sueño; es una realidad descuidada.
    Te dejo una caricia estelar.

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