Que la vida no es un juego
lo aprendí hace tiempo.
Que la vida es algo serio
que a menudo olvidamos
también lo he aprendido.
La caricia completa
y su ausencia sangrante
también las conozco,
como conozco el vértigo
y conozco el latido.
Y , sin embargo,
inerme me siento,
arrollado y confuso
por la certeza firme
que aún me cimienta:
no soy lo que soy
ni nada distinto.
lo aprendí hace tiempo.
Que la vida es algo serio
que a menudo olvidamos
también lo he aprendido.
La caricia completa
y su ausencia sangrante
también las conozco,
como conozco el vértigo
y conozco el latido.
Y , sin embargo,
inerme me siento,
arrollado y confuso
por la certeza firme
que aún me cimienta:
no soy lo que soy
ni nada distinto.
      Le figuré, Concerts a deux violes esgales, Monsieur de Sainte Colombe (Savall, Kuijken)

muy sincero..
ResponderEliminarHay firmes certezas que más parecen avalar la confusión que la firmeza.
ResponderEliminarSobre todo el no saber si se es lo que se es o algo distinto.
Un abrazo
Seas lo que seas, me gusta que hayas recuperado lo de enseñarnos tus fotos por el camino.
ResponderEliminarLa vida es seria, la presencia y ausencia de caricias,...parecen latidos. El vértigo lo veo en no ser quien eres ni nada distinto, es un tirarse al abismo de uno mismo sin red, Un abrazo
ResponderEliminarGenial. Todo: palabras, música, ambiente.
ResponderEliminarSe está muy bien aquí...
vértigo siento, cuando me asomo a tu interior..... y veo la profundidad de tu abismo, que me incita a saltar.
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