En la marea de los días,
cuando el furor se agita en las ventanas,
un sólo reflejo prevalece:
poseer al amor
y no a lo amado.
cuando el furor se agita en las ventanas,
un sólo reflejo prevalece:
poseer al amor
y no a lo amado.
...pues, al fin y al cabo,
he constatado
que toda la belleza que conozco
no le alcanza
a exhalar un suspiro en tu costado.
Poseer el amor y no a lo amado.
ResponderEliminarQuien pudiera elegir.
Un abrazo
Capri...me callo
ResponderEliminarQuien conoció el amor, ahora lo añora.
ResponderEliminarSaludos.
Es que si me ponía a cantar íbamos a acabar llorando, o peor, lloviendo...
ResponderEliminarTodo terminó? la belleza está casi siempre en cómo la percibe quién la percibe, y parece que en este caso lo que se percibe es muy superior a lo demás para que haya acabado, Un beso
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