Dos oscuridades

A veces te recupero entre vahídos apasionados de memoria. Recurro a la imagen más pura de ti, a tu ser despojado de ropajes que te lastran, que nos lastran. A su vez, cuando consigo parecerme al que amas, al que soy cuando me siento en paz con la vida (es decir, contigo) recupero la fe tantas veces maltrecha. Y caen los velos, se limpian los espejos, suenan los límpidos acordes de la lluvia entre tus brazos y tus latidos recuperan su partitura de canción de cuna. Tu boca es la puerta entre dos oscuridades: la que soy sin ti y la que todos llevamos dentro como cuevas que no verán jamás la luz del día.


      Dalmore ,  Paul Mounsey

Comentarios

  1. que oscuridad tan clara la que haz descrito Carz, muy profunda.. como la cueva.
    saludos

    ResponderEliminar
  2. Somos entonces, mejores personas cuando tenemos al lado al ser amado. Necesitamos de otros para crecer.
    Besos

    ResponderEliminar
  3. No parecen esperanzadoras esas dos oscuridades.
    Mejor quizás la recuperación que suministra la memoria.
    Abrazos

    ResponderEliminar
  4. Sentir la verdadera "imagen" sin máscaras es complicado, pero esa iluminación cuando se está con el ser amado despeja oscuridades, un beso

    ResponderEliminar

Publicar un comentario