Aunque todo ésto siga siendo soledad (estos saltos acrobáticos de mis dedos desde la ruina diaria a la voluntad de imaginarte, el humo y la ansiedad diluídos en el aire a partes iguales, la voz hacia dentro sonando como si te hablara, la hora impaciente en el filo último de la tarde), déjame respirar aquí, en este silencio amplio rodeado de ti cuando me quedo a renglón seguido de tus manos.
(Ya sabes, no sé decir grandes cosas, pero sí dejarte un beso del tamaño de una esperanza imposible).
Lo más fácil (o tal vez obvio), es decirte, esperanza sí, carz. Pero no es tan obvio, ni tan fácil, y te lo digo. Esperanza sí, esperanza siempre. No te dejes derrotar en esta única oportunidad que tenemos para experimentar la vida. Esperanza siempre. Un beso fuerte.
La esperanza está. Está siempre ¿sabes dónde? en la esquina inferior izquierda del alma, donde no miramos nunca. Y que nos empeñamos en mantener cerrada. Ábrela... y sentirás la esencia de jazmines que tienes guardada.
Acá, desde la noche sola, desde los abrojos que mis dedos rozan, desde los restos de claridad bajo el delirio, desde la duda desde el deshecho continuo del respirar, desde acá, amigo, desde lo que jamás fue ni se acomodó a ninguna esquina o algún esquema, te aseguro un presente nefasto, augurio de un futuro aguerrido
Paradógicamente el vacío suele llenarse de poemas, exigua tabla de salvación que no llega a puerto, pero, de alguna manera, sirve de un vicario consuelo.
Enésimo poema clandestino
ResponderEliminarAunque todo ésto siga siendo soledad
(estos saltos acrobáticos
de mis dedos desde la ruina diaria
a la voluntad de imaginarte,
el humo y la ansiedad diluídos en el aire
a partes iguales,
la voz hacia dentro sonando
como si te hablara,
la hora impaciente en el filo
último de la tarde),
déjame respirar aquí,
en este silencio amplio rodeado de ti
cuando me quedo a renglón seguido de tus manos.
(Ya sabes, no sé decir grandes cosas, pero sí dejarte un beso del tamaño de una esperanza imposible).
Lo más fácil (o tal vez obvio), es decirte, esperanza sí, carz. Pero no es tan obvio, ni tan fácil, y te lo digo. Esperanza sí, esperanza siempre.
ResponderEliminarNo te dejes derrotar en esta única oportunidad que tenemos para experimentar la vida.
Esperanza siempre.
Un beso fuerte.
tan breve pero...tan intenso, tan lleno.
ResponderEliminar¿No eres tú un tipo de los que ni rezan ni tiene esperanza?... o eso es lo que cuentas....
ResponderEliminarLa esperanza está. Está siempre ¿sabes dónde? en la esquina inferior izquierda del alma, donde no miramos nunca.
ResponderEliminarY que nos empeñamos en mantener cerrada.
Ábrela... y sentirás la esencia de jazmines que tienes guardada.
Un abrazo grande.
No tardes :)
Decir que todo pasa no es consuelo.
ResponderEliminarPero es verdad.
Aunque la esperanza ande un poco exiliada.
Un fuerte abrazo
Me llega hondo hoy tu post, :), las nubosidades son variables, quizá un arcoiris te espera, un abrazo
ResponderEliminarVengo hoy a merodear
ResponderEliminarpor tus alrrededores
para ahuyentar la acidez
de la desesperanza.
No hay palabras para hacer que la veas, pero está ahí, detrás de ese obscuro destino que debes apartar de ti.
Un beso, Carz, y mi fuerza contigo.
Mar
Acá, desde la noche sola,
ResponderEliminardesde los abrojos que mis dedos rozan,
desde los restos de claridad bajo el delirio,
desde la duda
desde el deshecho continuo del respirar,
desde acá,
amigo,
desde lo que jamás fue
ni se acomodó a ninguna esquina
o algún esquema,
te aseguro un presente nefasto,
augurio de un futuro
aguerrido
Entonces?
ResponderEliminarLuz,
ResponderEliminarHermoso poema clandestino que me deja respirar en él y a renglón seguido de tus palabras.
Un beso también para ti.
G,
ResponderEliminarSí, en la vida no hay borradores ni ensayos, se trata de una función única e irrepetible.
Y la esperanza debe ser el continuo del guión, sí.
Otro beso fuerte.
Lp,
ResponderEliminarParadógicamente el vacío suele llenarse de poemas, exigua tabla de salvación que no llega a puerto, pero, de alguna manera, sirve de un vicario consuelo.
MM,
ResponderEliminarPor eso me quejo, porque no tengo rezo que amolde al destino, o que, al menos, lo intente.
Moony,
ResponderEliminarGracias, voy corriendo a buscarla, igual, aunque algo arrugada, aparece :-))
Otro abrazo grande para ti.
Ybris,
ResponderEliminarEstoy de acuerdo, es verdad, no es consuelo. Pero de los desconsolados sera el reino de las lágrimas.
Gracias por tu presencia, amigo mío.
Leuma,
ResponderEliminarLa nubosidad siempre es variable... hay quien define la bonanza como la excepción entre dos estados de tormenta.
Otro abrazo para ti.
Mar,
ResponderEliminarEs toda una alegría que merodees por estos lares. Se te extrañaba.
Gracias por tu beso y por tu fuerza de toda una mar. Un beso.
Lau,
ResponderEliminarLos atlantes desafían a la historia, a través de presentes nefastos y aguerridos futuros.
Bello y épico texto, gracias.
Uma,
ResponderEliminar¿Acaso lo hemos sabido alguna vez, más allá de los hondos deseos?
Sí, seguramente lo hemos sabido.
Entonces... pues yo me aumentaría mi dosis de vos :-)
Besos, querida Uma.
hermoso... corto pero muy hermoso
ResponderEliminarGracias y bienvenida, un montón de palabras.
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