A setenta y ocho centímetros del suelo

Porque uno lee su dolor en todas las sonrisas
y en todos los llantos


Debido a
Cocò Masel


Pues no me tengas.

Y asume yemas sin púas ni caricias
y pieles que nunca sentirás como tuyas
ni aún volviendo ciega la epidermis,
y noches sin luciérnagas ni luna,
ni cansancio por sentir a bocajarro.

Y senos fríos con sostén de escarcha
y de silencio,
y olvida la vida etérea de Girondo:
confórmate con ser una vaca
y que te folle un ser terrestre
con la polla a setenta y ocho
centímetros del suelo.

Comentarios

  1. Hola, Carz...Bueno, disculpa, pero me causó mucha gracias este post porque lo primero que se me ocurrió cuando leía el final, es lo siqguiente: "Una vaca necsita un vaco?"
    (Ay, perdona, es que no lo puedo evitar, ven, ríete conmigo :))

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  2. (Errores: me causó mucha "gracia";
    cuando "leí"; lo "siguiente"; una vaca "necesita". Vaco, es tal cual escribí ;)

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  3. Igual ya no quiere follar

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  4. me recordó al de girondo:

    Que los ruidos te perforen los dientes,
    como una lima de dentista,
    y la memoria se te llene de herrumbre,
    de olores descompuestos y de palabras rotas.
    Que te crezca, en cada uno de los poros,
    una pata de araña;
    que sólo puedas alimentarte de barajas usadas
    y que el sueño te reduzca, como una aplanadora,
    al espesor de tu retrato.
    ...

    Pero me gustó mucho ese principio: Pues no me tengas. Te conformas con eso y te fastidias, o te jodes, como quieras. Tú eliges, y te vas "pal hinojo".
    En fin, un poema estupendo

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