De tras de cada gran hombre (podría ser la traducción) una gran mujer. Yo no lo creo.
La espada y la espiga son tuyas (o mías), no puedes (debes) esperar que sea otro(a) quien decia hacia que dirección ha de inclinarse la espada o la espiga. No. Tú no.
Procura entonces que la empuñadura haga su misión: separe la hoja de le espiga y, cuando menos, proteja tu mano.
ResponderEliminarBesos.
Esconde ese acero.
ResponderEliminarTú sabes que no te gusta.
Ánimos variados
El mal. El bien. Tú.
ResponderEliminarDe tras de cada gran hombre (podría ser la traducción) una gran mujer. Yo no lo creo.
La espada y la espiga son tuyas (o mías), no puedes (debes) esperar que sea otro(a) quien decia hacia que dirección ha de inclinarse la espada o la espiga. No. Tú no.