Sentido único

Hembra que entre mis muslos callabas
de todos los favores que pude prometerte

te debo la locura.
Leopoldo María Panero


Porque el pulso es presa
del corazón y de su terquedad insolente,
y no acepta rescate,
ni tregua,
ni hace prisioneros,
no hay más salida que la de seguir ardiendo.


      As a rule (fragmento II) ,   Wim Mertens

Comentarios

  1. Sí, perecer por combustión espontánea. En mi caso, casi más importante la espontaneidad de la verdad que el corazón me indica, que su quemadura.

    Mi admiración y mis besos.

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  2. Que no me prometan nada,
    mejor que ocurra,
    para fardar conmigo de que ha ocurrido,
    y SEGUIR ardiendo, como proclamas
    aunque esté Telecinco puesta.

    Un (b)eso

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  3. Pues a arder se ha dicho.
    Hay otras salidas peores.

    Un abrazo.

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