Denos Dios a todos nosotros, bebedores,
tan liviana y hermosa muerte.
“La leyenda del Santo Bebedor”, Joseph Roth
tan liviana y hermosa muerte.
“La leyenda del Santo Bebedor”, Joseph Roth
Qué culpa me persigue en noches como éstas:
reencontar los amigos,
beberse como esponjas,
dilucidar el origen del mundo
y quedar convencidos
de que quizás fuera cierto
que sólo un dios borracho
sería digno de alabanza.
Porque la historia
sólo es santa
si es del bebedor.
      Minstrels,   George Winston
No es 'sumando'ni 'proyectando' como se logra disipar la tiniebla de la solitariedad.Repetido sermòn de esperanzas y sueños en el hueco de mas madrugadas... La resaca saca a relucir un maravilloso poema de todas formas. Un cordial saludo, particular y mìo, irrepetible.
ResponderEliminarEste es un poema para Raíz aérea:)
ResponderEliminarSanta palabra...ebrio sea el Señor.
ResponderEliminar(Si así fuera no nos castigaría con la resaca).
brindemos por los santos, pues
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