Suele la lluvia llamar a la memoria
y entonar un himno quemando las banderas,
despojar al presente de latido
y arrinconar en un soplo las caricias.
Debe la lluvia limpiar las calles,
las pisadas que dejaron de habitarlas
y llevar al mar sus huellas en el polvo
y convertirse en arena de las playas.
Puede la lluvia ser firme aliada de lo inútil,
formar en mi cuerpo una maleza
y ser más preciada porque de nada vale
aunque valga mi todo. Y mi esperanza.
      Night falls (fragmento editado),   Paul Mounsey
y entonar un himno quemando las banderas,
despojar al presente de latido
y arrinconar en un soplo las caricias.
Debe la lluvia limpiar las calles,
las pisadas que dejaron de habitarlas
y llevar al mar sus huellas en el polvo
y convertirse en arena de las playas.
Puede la lluvia ser firme aliada de lo inútil,
formar en mi cuerpo una maleza
y ser más preciada porque de nada vale
aunque valga mi todo. Y mi esperanza.
      Night falls (fragmento editado),   Paul Mounsey
suele
ResponderEliminardebe
puede...
...formar en mi cuerpo una maleza)
¡muy bonito!
((es curioso acabo de escribir algo sobre la lluvia ahora mismo...
Recuerdos, limpieza, camino hacia las playas.
ResponderEliminarTodo eso es la lluvia.
Quizás por ser aliada de lo inútil.
O quizás porque nada hay más útil que mirar por la ventana el aguacero.
Abrazos.
Me gusta el olor y la música de la lluvia. Porque, por más inútil e inaprensible que sea, consigue hacerme sentir de su misma y valiosa materia.
ResponderEliminarCon lo que escribes me pasa que suelo, por fin, en-tenderme. Y esperanzarme.
Caricias y besos.