El origen del ahora

Se inserta en las piedras el tiempo y se deshace con el agua. Cada capa que se desprende son siglos de existencia que se filtra de nuevo hacia la tierra, vidas calcáreas que vuelven a su origen, que retornan a casa. El origen suele identificarse con la calma, por muy agitado que haya sido -como la explosión de una estrella- nada parece poder arrebatarle el atributo de paz que ingenuamente le otorgamos.

Solemos pensar que volver al principio cierra el círculo, que fuera de él queda el azar, lo contingente, pero lo cierto que fuera de él queda la vida, la sorpresa, el miedo, la tensión. Fuera de los círculos quedas tú, que no eres ni origen ni fin, tan sólo causa. El motivo que hace que el deseo me siga asiendo con férreo tesón a la vida, alejado de cualquier centro, transcendiendo todo origen, en la dulce levedad del momento más duradero: el ahora.

Comentarios

  1. Un señuelo
    Hay algo oculto en cada sensaciòn
    Ella parece sospechar
    Parece descubrir
    En mi debilidad
    Los vestigios de una hoguera
    Oh, mi corazòn se vuelve delator
    Traicionàndome

    Por descuido
    Fui vìctima de todo alguna vez
    Ella lo puede percibir
    Ya nada puede impedir
    En mi fragilidad
    Es el curso de las cosas
    Oh, mi corazòn se vuelve delator
    Se abren mis esposas

    Un suave làtigo
    Una premoniciòn
    Evocan llagas en las manos
    Un dulce pàlpito
    La clave ìntima
    Se van cayendo de mis labios

    Un señuelo
    Hay algo oculto en cada sensaciòn
    Ella parece sospechar
    parece descubrir
    en mi
    Que aquel amor
    Es como un ocèano de fuego
    Oh, mi corazòn se vuelve delator
    La fiebre volvera
    de nuevo

    Un suave làtigo
    Una premoniciòn
    Evocan llagas en las manos
    Un dulce pàlpito
    La clave ìntima
    Se van cayendo de mis labios

    Como un mantra
    De mis labios
    De mis labios...


    Sòlo recordaba esa canciòn (en sinfònico) al leer tu ahora.
    A lo que agregarìa "puente" de Cerati, vaya a saber por què rara razòn.
    Un abrazo en mi doble lectura, Carz

    ResponderEliminar
  2. "Si un hombre se pregunta cómo llegó a interesarse en aquellos ámbitos del pensamiento que estaban destinados a ocupar el sitio más importante a lo largo de toda su vida, no le será fácil encontrar una respuesta sencilla".
    (Erich Fromm).

    Yo sólo quiero y puedo hacer una única lectura: ahora no tenemos más que ahora.

    Mis besos.

    ResponderEliminar
  3. A diferencia del amor fraterno o el materno, el amor erótico es una unión con una única persona, exclusivo y no universal, siendo "la forma de amor más engañosa que existe". No hay que confundirlo con la experiencia de "enamorarse", situación ésta limitada por el hecho de llegar a conocer a la otra persona tanto como a uno mismo, o mejor dicho, tan poco. Otros factores que muchas personas se confunden al considerarlos formas de salvar la separatidad son hablar de uno mismo, de las esperanzas, mostrar aspectos infantiles, establecer un interés común frente al mundo... También es erróneo confundir el deseo sexual con el amor, aunque el amor pueda inspirar el deseo de la unión sexual. El deseo sexual sin amor no conduce a la unión, salvo en sentido orgiástico transitorio.
    Un aspecto importante a considerar es la ya comentada exclusividad del amor erótico. El amor erótico sólo excluye el amor a los demás como fusión erótica. Hemos visto el amor erótico como atracción individual y concreta entre dos personas, pero también podríamos hablar de un acto de voluntad y un compromiso, pues de ser sólo sentimiento no tendría sentido hablar del amor eterno, del matrimonio hasta que la muerte los separe. Aquí Fromm no distingue entre el matrimonio decidido por terceros y el de la elección individual, pues la voluntad será la que garantice la continuación del amor.

    -del anàlisis del libro 'El Arte de Amar de' Erich Fromm-

    ResponderEliminar
  4. Existe una dimensión del ahora, que sólo descubre un niño, un loco o un poeta. Porque el tiempo es sólo un aspa incomprensible y rota; con precisión de hoguera. Y el origen, por pasado, empieza a ser confesional, absuelve, y como dices genera una paz inexistente.

    Gracias por llevarme la contraria a modo de poema.

    Un abrazo loco, que anda suelto y sin medicación (y sin medida).

    ResponderEliminar
  5. Ahora creo en nada.
    Ahora creo en la causa

    Ahora creo que éste 'ahora',
    es la unica relidad estricta.

    ¡Pero que leve!

    ResponderEliminar
  6. Ningún círculo se cierra para acabar.
    Todos los círculos limitan con lo imprevisto.
    Y, por encima de todo, más allá de todo ese ahora leve que perdura y que nos acoge.
    No nos falte nunca.

    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  7. El ahora es fugaz, tanto que a veces creo que no existe; es por ello por lo que me aferro a los sueños, porque no crecen en tiempo real.
    Precioso texto.
    Otro beso, paisano.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario