Estado disolvente: UNA QUIMERA

Disolverme del yo
-del tú a veces-
responderte con la fuerza de la sangre,
y saber sajar la muerte entera:
se murió del bazo
los riñones
de tanta suerte circunfleja
-muerte a gotas que no entienden del sueño tanta fuerza-
de tanta rodilla sin menisco
-¿qué hago diciendo tanta tontería?-

Qué bien me susurras ven conmigo.
Qué bien me aleja tanta sangre.

Comentarios

  1. Disolverse es el verbo.
    El hecho es la vorágine que une al solvente y al soluto.
    Quizás no haya otro modo de entenderse a veces.

    Un abrazo.

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  3. Me cerceno un miembro,
    -el invierno-
    la muerte detrás de una esquina.

    Me dejo desangrar gota a gota
    para cuando me armo
    buscarte,
    recordarme que aún
    queda más muerte
    en la sangre que te riega.

    Nació esto. Claro que no tiene que ver una cosa con la otra.

    Un beso,

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  4. Según la RAE, es Aquello que se propone a la imaginación como posible o verdadero, no siéndolo...

    De mi tango argentino:

    Tus ojos tienen en sus destellos
    luces divinas que hablan de amor
    y a todas horas sueño con ellos
    como embrujado por su esplendor.
    Miran a veces tan promisores
    como encendidos de una pasiòn
    pero què engaño, son ruborosos,
    son la alborada de la ilusiòn.

    Oh vida traicionera
    que matàis la ilusiòn,
    dejo que esta quimera
    viva en el corazòn.

    Ojos verdes que vi
    bajo un sol matinal
    y en su dueña advertì
    a una flor virginal.
    Quièn pudiera llegar
    a lograr ese encanto
    y cubrir con su manto ideal
    del amor el altar.
    Por ellos vivo y ansioso busco
    hacerlos mìos, vana ilusiòn!

    Ya mis auroras se hicieron noches
    con desconsuelo del corazòn.
    Dulce quimera que guarda el alma
    que alucinada quiere esperar...
    De mi retiro serà la calma
    sòlo el recuerdo de tu mirar.

    Apretada a vos.

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