Acaricio con dedos
las yemas del Agosto,
lo seco del terruño de inciertos temporales,
lo negro de los campos
con casas tan inciertas.
Un árbol presume de paisaje:
lo miro defraudado.
Lo miro y sigo andando.
las yemas del Agosto,
lo seco del terruño de inciertos temporales,
lo negro de los campos
con casas tan inciertas.
Un árbol presume de paisaje:
lo miro defraudado.
Lo miro y sigo andando.
Porque, a pesar de todo, sigue allí.
ResponderEliminarUn abrazo, fuerte.
Me ha gustado. ¿O será que me ha gustado porque lo he entendido?
ResponderEliminarEs muy tú.
Besos y abrazos que no hacen muchachos..
Te traigo todo el paisaje que supone septiembre, la casa abandonada del paso de los meses y una sierra para cortar el árbol, ese, que no te deja ver el bosque. nada es verdad, nada es incierto, y lo contrario.
ResponderEliminarUn beso.