… pregunta mi nombre al dolor.
Sólo él sabrá decírtelo.
Rosa enferma, LPM Panero
Nombrar aminora la ansiedad: la domestica
y la ata a la cabaña y a la lumbre.
Hasta los perros dejan de ladrarle.
Nos nombró el miedo una mañana
de la que hoy hizo ayer ya muchos años.
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