Está en mi naturaleza

Para Eva (gracias, Ybris)

A veces,
uno desea el orden,
como antídoto a la desesperación,
a la ansiedad.

Entonces,
me aparezco como traidor
a mí,
a ti,
a las pasiones,
al desenfrenado rodar cuesta abajo,
a la tentación de los barrancos,
a la gloria en las flores.

El orden es aliado de la dicha
pero mortal enemigo de la felicidad.

(Anda... vamos a bailar desmadejados)


      Nipelaki Kwa Baba,   Doctor King'esi

Comentarios

  1. Hay días descolocados.

    Se escapan de la cuadrícula
    del tiempo
    con sus caóticas alas planeadoras
    de barrancos:
    abismo de los labios
    ensimismados en el desorden
    de los besos.

    (Bailemos, pues...)

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  2. Estuve bailando desmadejada anoche durante un rato. Cuando sonaron las cinco de la madrugada me di cuenta de que no importaba no dormir, porque la felicidad hay que exprimirla cuando tiene ganas de fiesta.
    Y tú, ¿bailas o sigues el orden?
    Besos

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  3. Tu inspiración la llevas dentro. Así que a mí poco tienes que agradecerme.
    La verdad es que el orden da -a algunos- una cierta seguridad, pero la felicidad es otra cosa.
    Yo soy desordenado, pero más por exigencias de la avaricia del tiempo que por otros motivos.

    Un abrazo.

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  4. Igual el dichoso orden no sea tan malo:
    Felicidad=desorden=caos.

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